Sexo urbano: La TV y el modelo de erotismo. Por Juan Carlos Kusnetzoff
Los programas nos ?dicen? qué cuerpos son excitantes y desables y cuáles no.
La seducción y sus técnicas, como muchas otras cosas en referencia a la sexualidad, se han modificado en los últimos veinte años. También los ideales de belleza, para hombres o mujeres, han presentado algunas modificaciones.
En primerísimo lugar, hoy los ideales de belleza son promocionados y presentados por la televisión. Si bien en algunos casos deslumbran por el aspecto juvenil y reluciente, existen programas televisivos donde lo que antes era delgadez, hoy, por lo menos, no es tanta. Y existen muchas mujeres con aspecto muy sensual, que directamente son obesas.
Si bien la desnudez total tiene su “rating” alto, lo que se promociona tiene aspectos de insinuación, mucho más que piel “en carne viva”. Es muy frecuente que las revistas especializadas hagan hincapié en detalles importantes: la sonrisa, el escote o las piernas. Para decirlo en lenguaje técnico, la belleza femenina como “anzuelo” acentúa partes, o sea, se ha vuelto muy fetichista.
Hoy, la belleza, sugiere. El tono de la voz, puede mucho más que pechos abundantes.
De hecho, en la vida actual, las “vías” que conducen a la cama se han acelerado. Por lo tanto, la competencia entre mujeres, o la competencia entre hombres, pasa mucho más por el conocimiento superficial que todos tienen acceso por la televisión, que por las satisfacciones profundas y eróticas que la experiencia piel a piel proporciona. En otras palabras, el prestigio obtenido por haber conquistado a una “estrella” rutilante de la pantalla, otorga más “puntos” que el disfrute orgásmico con esa “estrella”
El medio es el mensaje Y nos “masajea”, nos da elevación prestigiosa. “Me estoy acostando con la de la tele” es una confesión que puede muchísimo más que el relato de hazañas jamás comprobadas en los encuentros erotizantes.
DZ/LR




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