Tiempo en Capital Federal

23° Max 17° Min
Despejado
Despejado

Humedad: 45%
Viento: Sureste 26km/h
  • Martes 19 de Diciembre
    Cubierto18°   23°
  • Miércoles 20 de Diciembre
    Despejado19°   28°
  • Jueves 21 de Diciembre
    Cubierto22°   31°
Estado del Tránsito y Transporte
Actualizado: 20/09/2016 09:27:39
Tránsito
Trenes
Vuelos
Cargando ...

TEMAS DE LA SEMANA

Por más reservas naturales

La Ciudad de Buenos Aires cuenta con tres áreas protegidas con cuidado muy desigual; la importancia de contar con más espacios verdes en una metrópoli de cemento.

Por Victoria Diaz Calvo
Email This Page
Reserva Costanera Norte. Reserva Costanera Norte.

Hasta hace poco más de un año, la Ciudad conta­ba con una sola reserva ecológica: la que se encuentra en Costanera Sur y que fue creada en 1986 a partir de una propuesta de diversas ONG. A fines de 2012, por impulso del ex legislador Adrián Camps (Proyecto Sur) se crearon dos nuevas áreas protegidas. Por un lado, la que está ubicada de­trás de Ciudad Universitaria, asen­tada en terrenos pertenecientes a la Universidad de Buenos Aires (UBA), conocida como Reserva Costanera Norte, y la del Lago Lu­gano, en la zona sur de la Ciudad.

La reserva de Costanera Nor­te es bastante más pequeña que su par del Sur –cuenta con 18 hectáreas contra 360– y aporta una gran diversidad natural con más de 400 especies de plantas y animales, un humedal pantanoso conectado con el río, una zona de bosque nativo y un pastizal. Ade­más, forma parte del corredor de biodiversidad costero que une el delta del Paraná con las reservas de Ribera Norte, en San Isidro, la de Vicente López, Costanera Sur y Punta Lara, en Ensenada.

Para la misma época se creó otra área protegida que se encuen­tra en el Parque Roca, entre las ave­nidas Escalada y 27 de Febrero y el arroyo Cildañez. Su creación apunta a proteger la biodiversidad del Lago Lugano y sus alrededores, en don­de habitan al menos 70 especies de aves acuáticas, mamíferos como coi­pos y cuises y reptiles. Su condición es la de urbanización parque, que, si bien no cuenta con la intangibilidad de una reserva, no se pueden desa­rrollar grandes obras.

El estado de estas áreas pro­tegidas es desigual. Mientras la  Reserva de Costanera Sur y Lago Lugano cuentan con personal de seguridad y mantenimiento, la Re­serva Costanera Norte se encuen­tra prácticamente abandonada.

“En el momento de su crea­ción hubo buena voluntad por parte del gobierno porteño pero no hubo la misma intención para equiparla. Sé que hay intrusiones y que no hay seguridad. Todo lo que se ha hecho hasta ahora fue gra­cias a las ONG que trabajan para mantenerla”, asegura Camps.

Contar con estos tres luga­res constituye un gran beneficio para los vecinos de la Ciudad ya que no sólo contrarrestan la con­taminación y funcionan como “pulmones” que ofrecen oxígeno, sino que además permiten pasear y realizar visitas educativas que acercan a los porteños a la natu­raleza.

 “Es importante contar con estos lugares entre otras razones porque suman a los espacios ver­des que tanta falta nos hacen a los porteños. Deberíamos tener 10 metros cuadrados por habitante y sólo tenemos 1,8 metros. Es indis­pensable que se creen más espa­cios como éstos”, afirma Camps.

Claudia Nardini, responsable del área de educación de Aves Ar­gentinas agrega: “Más allá de la indiscutible colaboración que otor­gan al ambiente, las reservas son verdaderas aulas a cielo abierto en las que se puede ver en deta­lle cómo es la vida de la fauna y la flora de esta región. Son, además, pequeñas muestras del ambiente originario de la ciudad”.

La responsabilidad por el cui­dado de estas áreas recae sobre el Ministerio de Ambiente y Espacio Público. Costanera Sur y Lago Lu­gano se encuentran en buen esta­do de conservación pero el plan de manejo de Costanera Norte toda­vía no se puso en marcha.

“Necesitamos más áreas como éstas aunque fueran más peque­ñas para poder contar con otros ejemplos de la vida natural de la ciudad”, agrega Nardini.

Curiosamente, las tres reservas naturales están asentadas sobre te­rrenos ganados al río cuyo propósito original quedó trunco y, después de años de abandono, la vegetación y la fauna colonizaron las zonas. Un botón de muestra de la relación que la Ciudad tiene con la naturaleza que la contiene.

 Reserva Costanera Sur

 Está asentada sobre lo que iba a ser el Centro Admi­nistrativo de la Ciudad en un terreno ganado al río con es­combros de las demoliciones que se hicieron para construir la autopista 25 de Mayo. Fue creada en 1986 a partir de un proyecto presentado por Fun­dación Vida Silvestre Argenti­na, Aves Argentinas y Amigos de la Tierra.

La Reserva es un gran humedal que posee bañados, pastizales y bosques que habi­tan casi 300 especies de aves, mamíferos y un gran número de plantas y árboles nativos como sauces, juncos y laureles blancos.

Por la riqueza de su biodi­versidad desde 2005 está con­siderada un sitio Ramsar, es decir, un área con protección internacional, y a la que puede dársele un uso racional que no ponga en peligro el entorno ni a quienes la habitan.

 Reserva Costanera Norte

 La reserva Costanera Norte está ubicada frente a los pabellones II y III de Ciudad Universitaria. Esa zona fue rellenada durante las décadas del 60 y 70 con el objetivo de ampliar el lugar para construir nuevos pabello­nes. Durante la dictadura militar el proyecto quedó trunco y el sector fue abandonado. Luego del atenta­do contra la AMIA, los escombros de la Mutual se sumaron al relleno.

La reserva tiene 18 hectáreas. El relleno encierra un golfo artificial que recibe agua del Río de la Plata y es refugio de más de cien especies de aves, entre las que se encuentran patos y garzas, a los que se suman los coipos. Ceibos, sauces y espini­llos son algunas de las plantas que se encuentran en el lugar.

El proyecto para crear esta re­serva es de la década del 90 aunque en 2006 el gobierno porteño inició las obras de un parque que implica­ba destruir parte del hábitat y par­quizarlo. Este plan no avanzó y en 2012 el área fue declarada reserva natural.

 Urbanización parque Lago Lugano

 Está ubicada dentro del Parque Roca, en la zona sur de la Ciudad. En el mismo predio se encuentra el estadio Mary Terán de Weiss –donde se juega la Copa Davis–, un complejo de canchas de tenis y, en verano, una playa artificial.

El Lugano, junto con el Soldati y el Regatas, forma parte de un sistema de tres lagos artificiales construidos en la década el 40 para compensar inundacio­nes y desbordes del Riachuelo hacia el arroyo Cildáñez. Este sistema fue aban­donado hace años.

Durante mucho tiempo, los vecinos impulsaron el cambio de zonificación de la zona del lago para lograr que el área fuera protegida. Si bien no lograron que obtuviera la categoría de reserva natu­ral, al ser una urbanización parque no se pueden hacer grandes obras ni modificar el lugar de modo definitivo.

El lugar es la zona de descanso para muchas aves que siguen su camino ha­cia el sur de la provincia y está habitado por más de cien especies de aves, lagar­tos y tortugas. Además cuenta con un circuito de avistaje y de visitas guiadas gratuitos.

DZ/rg

Fuente Redacción Z
Email This Page
0 Comentarios
Sé el primero en dejar un comentario!

Deja tu comentario