Tiempo en Capital Federal

22° Max 14° Min
Parcialmente nuboso
Parcialmente nuboso

Humedad: 46%
Viento: Nordeste 16km/h
  • Viernes 21 de Septiembre
    Nubes dispersas15°   25°
  • Sábado 22 de Septiembre
    Cubierto con lluvias18°   27°
  • Domingo 23 de Septiembre
    Parcialmente nuboso17°   22°
Estado del Tránsito y Transporte
Actualizado: 20/09/2016 09:27:39
Tránsito
Trenes
Vuelos
Cargando ...

TEMAS DE LA SEMANA

Confitería El Molino: el plan para restaurarla

Hace dos meses se conformó una Comisión Bicameral y un equipo de 20 personas trabaja en el interior del edificio. Para la próxima Noche de los Museos estarían listos dos de sus salones. Las aspas de El Molino buscan girar otra vez.

Email This Page
Confitería El Molino

Por Ornella Sersale

La Confitería del Molino, en la esquina de Rivadavia y Callao, justo enfrente del Congreso de la Nación,  fue inaugurada el 9 de julio de 1916, hace más de 100 años. El lujoso edificio Art Nouveau  fue escenario de eventos políticos claves del siglo XX. Eva Perón, Niní Marshall, Roberto Arlt y Carlos Gardel pasaron por sus mesas y probaron las exquisiteces de su pastelería. Y, por supuesto, cualquier visitante distinguido. Pero también los porteños de a pie hicieron cola para comprar el célebre panettone de castañas o el imperial ruso.  O para tomar un cafecito sobre las mesas de mármol a la luz opalina de las suntuosas arañas.

Hacia mediados de los 90, lo había ganado la decadencia. El Molino cerró en 1997, aparentemente por vacaciones, y nunca más volvió a abrir. Luego de más de 20 años está en marcha el plan de restauración.

El diputado Daniel Filmus preside la Comisión Bicameral Administradora de la Confitería del Molino, que comenzó en junio las tareas de reparación del edificio y pretende que reabrir en noviembre, durante la Noche de los Museos. Ese día, los visitantes podrán ingresar al primer y segundo piso, donde funcionaban la confitería y los salones de fiestas.

“Desde la Comisión estamos trabajando con mucha celeridad. Ricardo Angelucci es el secretario administrativo. Ya se desalojó a las personas que lo ocupaban estaban allí, se instaló seguridad y comenzaron las primeras tareas de restauración y de estudio de daños estructurales. Además, ya empezó el quite del andamio perimetral, que va a permitir recuperar las veredas y los caños de agua, para que ya no se filtre hacia el interior del subsuelo”, contó Filmus a Diario Z. La esquina de Callao y Rivadavia quedará despejada.

“También se gestionó un convenio con la Universidad Nacional del Arte y otro con la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires para trabajar sobre los daños estructurales y la recuperación patrimonial”, detalló Filmus.

La ley 27.009, sancionada a fines de 2014, aprobó la expropiación del edificio creado por el arquitecto Francisco Gianotti. El Monumento Histórico Nacional fue transferido al Congreso y se estableció que en su interior deberían funcionar una confitería, un restaurante o un local de elaboración de productos de panadería o pastelería, un museo dedicado a su historia y un centro cultural, que se llamará “De las Aspas”.

“La idea es que, como la confitería va a tener un uso comercial, quienes la tengan a su cargo puedan mantener el edificio con ese dinero”, explicó el diputado.

El pasado 14 de agosto, la Cámara de Diputados, el Ministerio de Ambiente y Espacio Público de la Ciudad y el Ministerio del Interior de la Nación, firmaron un convenio de cooperación que estableció el marco para definir las obras. “Va a ser un trabajo tripartito. El presupuesto no está definido porque depende de los estudios de daños estructurales que aún se están realizando. La idea es tener, a lo sumo en tres meses, todo el programa maestro que permita plantear una agenda para su recuperación integral”, afirmó Daniel. Cada jurisdicción hará los aportes necesarios para que la Confitería, inaugurada el 9 de julio de 1916, pueda ser licitada.

El Estado Nacional compró el edificio en marzo de 2017 a un costo de casi 182 millones de pesos. Durante los años que estuvo abandonado, parte de su broncería fue saqueada y sus ambientes usurpados. Además, la humedad arruinó las paredes y los techos, y la mampostería corrió peligro de derrumbe.

Las obras forman parte de la renovación integral de la “Manzana Legislativa”, a cargo del Plan Rector de Intervenciones Edilicias del Congreso (PRIE) y hoy un equipo de 20 personas trabaja puertas adentro en su recuperación.

La construcción, de aproximadamente 6900 metros2, cuenta con cinco pisos y tres subsuelos, que son los más afectados. Antes del cierre, en el primero funcionaba la cocina, donde trabajaban alrededor de 90 personas. Como parte del proyecto, un grupo de personas se está encargando de reconstruir las antiguas recetas. Algunas jamás fueron develadas.

Fuente Diario ZFuente Redacción Z
Email This Page
0 Comentarios
Sé el primero en dejar un comentario!

Deja tu comentario