Esta diagonal de seis cuadras fue antes parte de las vías del Ferrocarril del Oeste.
La calle Oruro parece un capricho de urbanistas. Siguiendo el sentido del tránsito, esta diagonal de seis cuadras nace en avenida Garay y Deán Funes y muere en Carlos Calvo y Sánchez de Loria. Todo su recorrido se desarrolla en el barrio de San Cristóbal. Su origen se remonta a las vías de un tren que, en el siglo XIX, partía de Once y llegaba hasta el Riachuelo. Para la historia quedó como "el tren de la basura", aunque el ramal al Riachuelo del Ferrocarril del Oeste transportaba carga general y también pasajeros. Las vías se tendieron hacia fines de la década de 1860. Salían de la estación 11 de Septiembre y tomaban Sánchez de Loria, Oruro, Deán Funes y su continuación, Zavaleta, hasta el límite sur de la ciudad.
Hacia 1872 comenzaron a correr tres servicios diarios que llevaban la basura desde un vaciadero ubicado en Rivadavia y Loria hasta La Quema, donde los desperdicios se incineraban a cielo abierto. En 1888, el vaciadero de fue cerrado, pero el tren siguió circulando con pasajeros hasta 1895.
Cuando se levantaron las vías, quedó la calle Oruro, que actualmente es una típica calle de barrio donde conviven casas de distintas épocas, edificios, talleres de autos y muy pocos comercios. En la esquina con La Rioja y Pavón, por ejemplo, se encuentra Vieja Farmacia, negocio de antigüedades especializado en coleccionismo de botellas de cerveza, gaseosas y juguetes.
Debajo de la autopista 25 de Mayo, sobre Oruro, está la entrada principal del Polideportivo Martín Fierro, donde funcionan colonias municipales y se dan clases de natación, vóley, coro, gimnasia, básquet y boxeo. En la mano de enfrente hay un playón donde se guardan camionetas del Gobierno de la Ciudad. Hasta hace algunos años, la línea 41 estacionaba ahí sus colectivos.
Junto al Polideportivo se encuentra la plaza Martín Fierro, remodelada y enrejada. Allí se alzaron los Talleres Metalúrgicos Vasena, los de la huelga y la sangrienta represión de enero de 1919 que la historia recoge como Semana Trágica. Avanzando por el empedrado desparejo, con parches de asfalto, en Oruro 1271 se ubica un taller de arte. Luego la calle cruza el pasaje Prudán y, más adelante, la avenida San Juan. 1050 es la entrada de un supermercado chino y, en la esquina con Carlos Calvo, está el lavadero de autos Supercar. Aprincipios de los 70 fue uno de los primeros lavaderos automáticos y se hacían largas filas de vehículos. Ahora prestan un servicio artesanal.
José Montero Redacción Z