Fue pensado como el Disney World de Latinoamérica, que disfrutarían 170 mil personas por año. Pero, luego de sucesivos cierres, sólo están habilitados los espacios verdes. Denuncian que hay intereses inmobiliarios detrás.
Se imaginan un parque de diversiones en la ciudad con más de 120 hectáreas, 50 juegos y un mirador de 228 metros, algo así como 80 pisos de un edificio? ¿Se imaginan que ese parque sea el más grande de Sudamérica y esa torre la más alta de la Argentina? ¿Y se imaginan que haya sido pensado por un ingeniero representante de Disney World? No imaginen más, porque eso existe, o mejor dicho: en algún momento existió.
El Parque de la Ciudad fue el primer gran predio de diversiones de la Argentina. Se inauguró en 1982 en la avenida Cruz y Escalada (Villa Soldati) bajo el nombre de Interama, pero al año siguiente, el entonces intendente de la Ciudad de Buenos Aires, Julio César Saguier, rescindió la concesión con la empresa que manejaba las instalaciones y el parque pasó a manos del Estado porteño y a llamarse Parque de la Ciudad. Esa polémica medida derivó en un juicio multimillonario que la Ciudad mantuvo con Interama SApor 4 mil millones de pesos hasta 2007, cuando la Corte Suprema falló a favor del Estado y dejó la sentencia sin efecto. No obstante, todavía existe una medida cautelar -en la causa Parque Interama SAS/Quiebra- que impide al Gobierno de la Ciudad vender los juegos y transformar al parque en otro proyecto.
ni fu ni fa
n los últimos siete años, el Parque de la Ciudad cerró y reabrió sus puertas dos veces. Estas distintas medidas instalaron en la sociedad porteña la confusión del estado actual del mismo. ¿Funciona como parque de diversiones? ¿Está abandonado? En 2003, el ex jefe de Gobierno, Aníbal Ibarra, ordenó su cierre por 30 días para remodelaciones. Esos días se convirtieron en cuatro años de abandono, y recién en febrero de 2007, Jorge Telerman reabrió las puertas, poniendo en funcionamiento 14 de los 50 juegos. Pero el sueño del Disney World porteño duró tan sólo un año, ya que el 3 de marzo de 2008, la gestión macrista ordenó nuevamente el cierre de los juegos y los puestos gastronómicos por presentar "condiciones de riesgo para la seguridad e higiene del público", según el informe presentado por la Agencia Gubernamental de Control de la Ciudad. Desde entonces, el Parque sólo abre sus puertas los sábados, domingos y feriados para que la gente pueda dar un paseo al aire libre, sin la posibilidad de utilizar los juegos o aprovechar los puestos gastronómicos. Pensado para recibir a unas 170 mil personas por año, hoy apenas recibe 400 visitas por fin de semana.
Desde la Asociación Civil Amigos de los Parques de Diversiones, denuncian que ese último cierre tuvo en verdad otro objetivo: "Fue una maniobra para instalar la idea de que es peligroso y que la gente lo vaya olvidando. Cuando se transforma en algo obsoleto, dicen que cuesta mucha plata mantenerlo y hasta queda bien que después vendan esos terrenos", infirió Germán De Bernardi, presidente de la organización que desde hace más de tres años lucha por la recuperación del predio como un parque de diversiones.
"Pedimos al Ministerio de Desarrollo Económico ver el expediente que ordenó la clausura, y nos dijeron que lo tenía la Corporación Buenos Aires Sur; ellos, que lo tenía el Parque, y este último, que había desaparecido. En 2008 hicimos la denuncia penal y dos años después el ministro Francisco Cabrera ordenó reconstruir el expediente", relata De Bernardi, quien encontró un punto polémico en esos papeles. Una de las razones por la que ordenaron el cierre es por el incumplimiento de la ley 1.346 de Plan y Plano de Evacuación, que se refiere a edificios, oficinas, escuelas, hospitales y edificios con atención al público. "¡Pero el Parque es abierto y sus atracciones mecánicas no son edificios!", afirma, mientras muestra el expediente y el reclamo que presentó en la Defensoría del Pueblo.
La sospecha por la utilización de ese predio viene desde algunos años, más precisamente desde 2003, cuando las autoridades modificaron la zonificación del terreno de UP (Urbanización Parque, un área destinada a espacio verde y de uso público), a E4 51, lo que habilitaría construcciones de hasta 17 metros. Este cambio se realizó sin la intervención de la Legislatura porteña en un proceso de "doble lectura" y sin un informe técnico de por medio, como indica la Constitución de la Ciudad. El bloque radical hizo un pedido de informe al actual jefe de Gobierno, Mauricio Macri, considerando que "esta gestión no hizo nada por modificar esa medida ilegal; están utilizando el parque para llevar adelante emprendimientos de distintas categorizaciones. Fueron a hacer negocios, y ésas son tierras de la Ciudad", afirmó a Diario Z Rubén Campos, diputado porteño por la UCR.
Radios espaciales
La Torre Espacial, ubicada en el corazón del Parque de la Ciudad, con más de 200 metros de altura, es la construcción más alta de la Argentina, y también es (o fue) un emblema de la Ciudad. Sin embargo, en los últimos años dejó de cumplir su función como mirador para pasar a ser un soporte de antenas y equipos de radios. Desde 2002, cuatro importantes FM de la Ciudad (Cadena Eco, La Boca, Radio Jai y Radio Panda) tienen algunos privilegios que la actual gestión sigue prolongando.
La Asociación Civil Amigos de los Parques de Diversiones acaba de presentar una denuncia a la Defensoría del Pueblo y a la Dirección General de Concesiones, dependiente del Ministerio de Desarrollo Económico, por distintas irregularidades. "Estas radios están irregularmente instaladas. Para tener un permiso de concesión de un espacio público lo tiene que definir la Legislatura y con doble lectura. Y esto lo firma el jefe de Gobierno, como si tuviera autoridad", denuncia De Bernardi. "Para una radio es un negocio redondo. Pagan un canon ridículo de 1.800 pesos. De repente están en la torre más alta de la Ciudad consumiendo la electricidad que todos pagamos", agrega.
La denuncia sostiene que se ha cambiado el uso de la Torre Espacial en una especie de "subasta pública" favoreciendo a negocios privados. "La Constitución de la Ciudad, en su artículo 104 Inc. 23 dice que el jefe de Gobierno puede ‘ejecutar las obras y prestar servicios públicos por gestión propia o a través de concesiones. Toda concesión o permiso por un plazo mayor de cinco años debe tener el acuerdo de la Legislatura'. Es muy claro que este artículo se refiere a servicios públicos, lo que nada tiene que ver con el asunto en cuestión: un negocio privado que lleva un plazo mayor a los cincos años", dice la denuncia.
Desde el Parque de la Ciudad, su actual directora, Claudia Strapko, aclara a Diario Z: "Cuando empezamos con esta gestión en 2008, vimos que la torre estaba siendo mal usada y que no se cumplía con lo básico en materia de instalaciones. Entonces generamos un expediente por cada radio instalada. Mientras tanto siguen estando ahí, porque acá los ascensores no funcionaban y nosotros estamos haciendo una obra para regularizarlos". Strapko niega que en su gestión se hayan instalado nuevas radios o prorrogado permisos a las vigentes, aunque éstas sigan funcionando. "El parque es un bien de dominio público", reconoce.
En la Dirección General de Concesiones, el organismo responsable de otorgar los permisos a estas radios, se hizo difícil obtener una explicación por la situación de estas emisoras en la Torre Espacial, ya que su director, Javier Solari Costa, acababa de presentar su renuncia por "motivos personales", publicada en el Boletín Oficial del martes 13 de julio último.
PULMÓN VERDE
Durante una recorrida por el Parque, Diario Z pudo comprobar el excelente estado en el que se encuentran los espacios verdes, con el pasto recortado y el mobiliario cuidado. Familias con sus hijos, parejas y grupos de amigos tomando mate se dan cita allí cada fin de semana. "Ojalá lo habiliten por completo, es precioso este lugar", afirmó Mónica Nocetti, una habitué del lugar.
Mientras tanto, desde hace más de tres años, la Torre Espacial dejó de ser un mirador, faltan los puestos gastronómicos y este predio dejó de ser el parque de diversiones más importante de Latinoamérica.
Gabriel Catracchia Redacción Z
Por lo que estuve leyendo al googlear sobre este parque, en la nota hay un pequeño error en la cifra de visitantes que se estipulaban anualmente. Segun los proyectos de diseño caben simultaneamente hasta 100.000 personas, aunque la media estipulada es de 30.000/50.000 personas diarias. Esto equivale a una cifra de entre 1 y 2 millones de visitantes por año.. Mas alla de ese detalle minusculo. Es muy interesante la nota, sinceramente desconocia que este parque todavia existiera. Lo visite con mis hermanos en 1983 mas o menos. era algo simplemente espectacular! Parecia un disney, me acuerdo de la entrada con unas fuentes llenas de luces de colores, colas de dos horas para subir a los juegos, recuerdo que tambien habia una orquesta con musicos que desfilaban por el parque. era ingresar al lugar y sumergirse en otro mundo!! Me apena saber que este lugar funciono hasta el 2003! Creia que en los 90 habia cerrado y que ya nada quedaba de el, imagino que esta desinformacion es producto de la falta de publicidad que tuvo, algo tipico de las gestiones publicas (lo mismo con la republica de los niños) Gracias a la nota se desperto mi interes sobre el tema y encontre mucha informacion al respecto en internet, incluso la Asociacion Civil que mencionan tiene una pagina en internet con gran informacion... Es indignante todo lo que sucede con este lugar, es una lastima que este parque no reciba la atencion que merece, con todos los beneficios que podria darle a la ciudad. no solo por las ganancias que podria aportar su pleno funcionamiento, sino tambien la cantidad de puestos de laburo que imagino podria generar! hasta imagino a los pibes de escuelas secundarias y facultades haciendo pasantias y visitas escolares... Soy ingeniero mecanico y como me hubiese gustado en mis epocas de estudiante hacer una pasantia y aprender en un lugar asi con todas esas maquinas monstruosas! en lugar de los aburridos subterraneos... que desaprovechado esta todo en este pais... este lugar tiene mucho que ofrecer, es un lugar que perfectamente podria ser explotado con muchos fines, ocio, educacion, union familiar, descontaminante mental, todo girando en torno a un parque de diversiones, es increible y cuanto mas enriquecedor que la maldita TV o la internet que mantiene a nuestros hijos lejos de las relaciones sociales reales, del calor del sol, de las geniunias charlas y risas entre padres y amigos .... Voy a tratar de acercarme un fin de semana con mis chicos para recordar mi adolescencia y seguramente me ire con mal sabor de boca al ver la dejadez estatal... Pero con la esperanza de regresar con mis hijos y quizas con mis nietos nuevamente y subirme en esos juegos que tanta alegria y risas nos generaba a mi y a mis hermanos junto a mis viejos que salian con la billetera vacia! Seria buenisimo que algun dia esta realidad de destruir en argentina cambie, y este parque y muchas cosas mas que tenemos vuelvan a la actividad.
"Strapko niega que en su gestión se hayan instalado nuevas radios o prorrogado permisos a las vigentes, aunque éstas sigan funcionando". Strapko MIENTE: En abril de este año, la direccion general de concesiones firmo un un permiso de uso precario a Radio Panda SRL (ESPN SPORTS 107.9 MHZ) por el ridiculo canon de 1800 pesos mensuales, que no alcanza a cubrir ni la electricidad que consume dicha radio. Ademas existe un expediente en el que tramita un llamado a subasta publica de los espacios en la torre para instalar antenas, lo que modificaria arbitrariamente el "uso" de la torre, violando los articulos 89 y 90 de la constitucion. Los ascensores de la torre estan clausurados por resolucion 765 SPTyDS/05, pero sin embargo son utilizados para el ascenso y descenso de personas y equipos, con la autorizacion de la Sra. Strapko, aun a pesar de informes OFICIALES que recomiendan no permitir la pernanencia de personas en la torre a causa de las radiaciones causadas por las emisoras de radio.
Buena investigación, increíble las cosas que pasan sin que nadie se entere. Qué desaprovechado tan lindo parque!!
El Parque es 100% recuperable y redituable para la Ciudad.Mas que una cuestion politica para el estado es una cuestion de negocios inmobiliarios como dice la nota,asi nos siguen quitando lo que nos corresponde a los ciudadanos por derecho propio y adquirido ya que lo solventamos con nuestros impuestos,es un parque de diverciones digno del primer mundo,siguiendo con la politica de seguir alimentando el monopolio de un solo parque en tigre nos siguen metiendo la mano en el bolsillo.Como directora la señora Strapko no sabe donde esta parada,sigue soñando que esta en el botanico y los juegos no los ve...siendo que que una invercion minima de dinero igual al presupuesto anual que tiene destinado,puede con voluntad ponerlo en funcionamiento y recaudar lo suficiente para auto financiarce. Pero al parecer el mejor negocio es seguir alquilando la torre como antena de transmicion y conformarce con los $1800 de canon que le pagan las FM.Ahora pregunto es $1800 o es mas por eso los dejan....?
Es una lástima que este parque tan interesante esté dejado estar. Tuve la suerte de visitarlo en mi adolescencia, y hoy con 40 años, me da pena. Llevé a mis hijos hace unos meses atrás y miraban los juegos como pidiendo que se los abran... y están ahí, oxidándose. Macri, por favor, haga algo por la gente de la ciudad que quiere disfrutar de este espacio que pagamos todos. Muy interesante la nota