La empresa ocupó el mercado en una década. Vende más del 40% de los medicamentos en la ciudad y mueve 1.800 millones de pesos por año. Ya tiene más de 100 locales en Capital, donde cerraron unas 1.600 farmacias de barrio. Los vínculos de la empresa con funcionarios PRO y el veto de Macri que le aseguró el negocio de los productos de venta libre al gigante farmacéutico.
El combo ofrece la posibilidad de comprar un multivitamínico Centrum más un producto para la acidez y llevarse un DVD de regalo; otra superoferta incluye un paracetamol que vendrá acompañado de una silla playera si al cliente le sonríe la fortuna en el sorteo de enero. Comprar varios blísteres significa entonces tener más chances de ganar el premio. Otra posibilidad es combinar un frasco de Hepatalgina con unos Marroc y unas deliciosas M&M junto a un jugo de frutas tropicales mezclado con una Buscapina. Esta potente mixtura puede ser el camino a uno de los 15 GPS que también se sortearán en enero. En todos los casos, se trata de promociones que la cadena Farmacity ofrece a sus clientes durante estos días de calor.
Las combinaciones de medicamentos con golosinas son escenas que se repiten en todos los locales de la célebre cadena farmacéutica beneficiada por el reciente veto a la ley 4.015 decretado por el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri. Esta norma, presentada por el legislador de la UCR Rubén Campos, prohibía la comercialización de medicamentos en kioscos y góndolas y había sido aprobada el 17 de noviembre contando con 31 votos a favor y 21 en contra.
La iniciativa vetada ponía en sintonía a la Capital Federal con el resto del país. A nivel nacional, la venta de remedios en kioscos no está permitida desde que se sancionó la ley 26.156, que incluso contó con el apoyo de los diputados del PRO.
Para la oposición al macrismo, la motivación para vetar la 4.015 tiene raíces ideológicas ya que, según consideran, el ingeniero ve a los medicamentos como un bien mercantil y no como un bien social. Pero también destacan los fuertes lazos de amistad entre los interesados en que se vendan medicamentos en los kioscos y que al mismo tiempo se ubican en lugares estratégicos y muy próximos a los principales dirigentes del PRO.
LOS NÚMEROS DEL NEGOCIO
Uno de los sectores que más propugnó para que Macri vetara la 4.015 fue la Cámara Argentina de Productores de Especialidades Medicinales de Venta Libre (Capemvel). Ellos son quienes más facturan con esta clase de medicamentos, los llamados OTC. "El mercado de venta libre representaba el 14 por ciento del total de las ventas en 2001 con 49.925.961 unidades. Ese mismo mercado, marketing publicitario mediante, en 2008 había trepado al 26,6 por ciento total de la facturación con 133.500.296 unidades. Y 2010 cerró con una facturación de casi 1.700 millones de pesos y alrededor de 150 millones de unidades", detalla Alberto Ferrari, periodista especializado en temas que refieren a la industria farmacéutica y que investiga de cerca la trayectoria de los laboratorios que lucran en nuestro país. "La venta libre de medicamentos creció casi 200 por ciento desde 2001. Y en 2010 representó el 28 por ciento del total de unidades vendidas en el mercado farmacéutico argentino, con un incremento de 12,05 por ciento entre noviembre de 2009 y noviembre de 2010, de acuerdo con las estadísticas aportadas por la propia industria", agrega el investigador.
Lo cierto es que más allá de los números exorbitantes el director ejecutivo de la Capemvl es el empresario Juan Tonelli, actual pareja de la diputada PRO Gabriela Michetti. Ése es, según esgrimen opositores al macrismo, el motivo que incentivó a los legisladores del riñón michettista a pugnar para que la Ciudad no se acogiera al criterio nacional de la ley 26.516 que prohíbe la comercialización de remedios en cualquier lado. Diario Z pudo chequear que en los días en que se debatía la norma aprobada y luego vetada, el legislador del PRO Helio Rebot se acercó hasta el despacho de Jorge Selser, edil de Proyecto Sur y presidente de la Comisión de Salud de la Legislatura, para negociar que, a cambio de no permitir la venta en los kioscos se le diera el visto bueno para que lo haga Farmacity en góndolas, algo que la ley prohíbe. A Rebot le fue mal en la negociación. Este cronista dejó varios mensajes en el celular de su vocero pero no obtuvo respuesta al cierre de esta edición.
En la web de la Capemvel se consigna que su comisión directiva está compuesta centralmente por representantes de los principales laboratorios del mundo tales como Pfitzer, GlaxoSmithKline (recientemente investigada por un escándalo que incluyó irregularidades en la confección de protocolos para vacunar a niños durante ensayos clínicos), Novartis, Bayer y Boehringher Ingheleim, entre otros poderosos jugadores. Sólo unas pocas casas elaboradoras de medicamentos son de carácter nacional. Ellas son Bagó y Sidus. "Justamente los laboratorios de nuestro país son los que respetan la normativa vigente y no venden sus productos fuera de las farmacias ni los ubican en las góndolas de Farmacity", señala el doctor Ricardo Aizcobe, presidente de la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA).
TU AMIGO, MI HERMANO
Pero los vínculos entre el gobierno porteño y la cadena farmacéutica exceden a la pareja Tonelli-Michetti y llegan hasta el jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta: "Es íntimo amigo de Mario Quintana, el CEO de Farmacity", apunta Aizcobe. Quintana vino de Estados Unidos hace 13 años con el modelo Farmacity. Se trata de un empresario exitoso. Según señaló a Diario Z un fabricante de artículos de perfumería que pidió reserva de su identidad, al llegar le dijo: "En un año tendremos 19 sucursales". Y así fue.
Los lazos se anudan cuando se comprueba que la cadena farmacéutica es parte del Grupo Pegasus, también dueño de las marcas Freddo y Musimundo y que está bajo el mando de Nicolás Caputo, el compañero de Macri en el colegio Cardenal Newman. Caputo tiene importantes responsabilidades en proyectos de envergadura vinculados a la construcción que involucran a la firma IRSA tales como el megaemprendimiento inmobiliario bajo el nombre Solares de Santamaría en la ex ciudad deportiva de Boca Juniors (al lado de la Reserva Ecológica); un shopping en Caballito resistido por sus vecinos y la edificación del Shopping Dot Baires que los vecinos de Saavedra han criticado por dañar la infraestructura de los servicios del barrio. Los vínculos entre Farmacity, Caputo y Rodríguez Larreta se hacen nítidos al conocerse que Augusto, hermano del jefe de Gabinete, se desempeñó como gerente de relaciones institucionales del Grupo IRSA hasta hace muy poco tiempo y que actualmente es uno de los lobbistas más importantes de la firma.
El otro vínculo que denuncian desde la oposición es que el actual secretario de Medios del gobierno de la Ciudad, Miguel de Godoy, tiene vínculos aceitados con la cadena farmacéutica. Godoy es dueño de MDG Comunicación e Imagen, una agencia que se dedica a las relaciones públicas, la prensa y la imagen de determinadas empresas. Entre ellas está Farmacity, Pegasus y Capemvel. Diario Z habló con De Godoy, quien dijo que una actividad no tiene que ver con la otra. "Primero, mi empresa existe hace 15 años, antes de toda esta polémica. Segundo, yo estoy de licencia de la firma desde que estoy en la función pública. Y tercero, lo más importante, no soy actor en el mundo de los laboratorios y los medicamentos. Mi empresa hace la comunicación de las marcas. Pero yo no veté la ley, ni impulsé ninguna norma para influir en el mercado de los medicamentos. Así que es cualquier cosa que me hagan esas acusaciones. Son totalmente inconsistentes", se defiende De Godoy.
Aizcobe, de COFA, apunta que De Godoy operó personalmente para que tres solicitadas de esa cámara comercial no sean publicadas en los diarios La Nación, Clarín y El Cronista Comercial.
DZ/km
Francisco Yofre Redacción Z
Me parece todo una ridiculez, cual es el problema de que un negocio venda productos distintos? Los politicos nos deberian dejar en paz, que cada uno venda lo que quiera y compra donde quiera, mientras que no perjudican a nadie. Farmacity deberia poder tanto como los pequeños negocios. Detesto el estatismo que tenemos.
los deteste siempre ,en principio por haber sido en un tiempo muy lejano una pequeña comerciante de barrio ,,,desde alli y desde la solidaridad a para tantos y tantos en mi misma condicion ,,,,los desprecio por su forma monarquica si se quiere de comerciar ,,,,nunca quise estos negocios !!!!!
lo escrito arriba es mi respuesta !!!!!
los deteste siempre ,en principio por haber sido en un tiempo muy lejano una pequeña comerciante de barrio ,,,desde alli y desde la solidaridad a para tantos y tantos en mi misma condicion ,,,,los desprecio por su forma monarquica si se quiere de comerciar ,,,,nunca quise estos negocios !!!!!