La columna de Dolores Rules, @demauricioblog.
Macri junto a su nuevo gabinete.
El nuevo mandato PRO, que empezó el 10 de diciembre, luce un gabinete renovado. Hay nuevos ministerios, subsecretarías que se mudaron, nuevos equipos y nuevos ministros. Todos parecen bastante contentos.
Sin embargo, a Andrés Ibarra se lo ve preocupado, quizás desorientado. Y cuando les preguntamos a sus empleados o gente de confianza, las respuestas suenan a coro: no tiene nada que hacer.
El Ministerio de Modernización del Estado que encabeza está prácticamente vacío, sin recursos y sin equipos que desarrollen proyectos que le den sustento a la cartera.
Hasta ahora, Ibarra sólo salió en la foto para presentaciones de otros ministerios, como Educación, Espacio Público y, recientemente, del nuevo mapa digital con información sobre el tránsito. Allí, una movida de Horacio le permitió tener parte del crédito que en realidad le correspondía sólo al subsecretario y ciclista cool Guillo Dietrich.
Lo único que se le conoce como tarea asignada al Ministerio de Ibarra es agilizar trámites administrativos de otras dependencias.
Es tal la improvisación de estas oficinas que Ibarra no tuvo otra alternativa que poner a su joven novia, de 29 años, a cargo de su imagen y comunicación.
Si bien Andrés sigue siendo uno de los protegidos de Mauricio, quien lo atiende directamente y escucha como a uno de sus asesores más cercanos, los frentes de lucha con otros funcionarios ya son notables, y apenas lleva un mes de gestión.
Pero no es el único dirigente PRO que acusa desorden interno. Sergio Bergman todavía no logra hacer pie en la Legislatura, donde entró con bombos y platillos que tuvo que guardar sigilosamente.
Al parecer, el rabino pretende continuar con su intensa actividad social y religiosa durante su período como legislador. Esto lo lleva a mantener entre sus asesores a personas que eran reconocidas por los habitués del templo de Libertad, pero de dudosos pergaminos en la política.
Ni lento ni perezoso, el ex legislador K Diego Kravetz se aprovechó del desconcierto en torno a Bergman y logró instalar a su equipo para encargarse de la comunicación.
Nuevos cargos, viejas caras... ¡el desorden de siempre!
DZ/km
Dolores Rules Especial para Diario Z