Existen distintas opciones dentro de la Ciudad que permiten un paseo al aire libre y contacto con la naturaleza sin gastar mucho dinero.
No sé qué hacer con ellos", dice Ana, 31 años, empleada y ama de casa. Ellos son sus tres hijos: Valentino, 8, Santiago, 5 y Catalina, 2. "La verdad es que a veces los llevo a la plaza pero no tengo mucha idea. Está todo caro y con tres chicos cuesta. Me interesaría algo que los acerque a la naturaleza. Son muy curiosos, les encanta el aire libre y les gusta investigar pero no sé dónde", asegura.
La historia de Ana es común a la de muchos otros padres que enfrentan los meses de vacaciones sin pistas sobre cómo entretener a los más pequeños. Suelen "caer" en la primera opción que es llevarlos a un parque, a una plaza o a una pileta. Eso es lo obvio -y muy disfrutable, por supuesto- pero olvidan que la Ciudad también ofrece una serie de actividades al aire libre, algunas muy conocidas, otras no tanto, que pueden hacerse sin necesariamente gastar mucho dinero.
Un paseo que suele despertar la curiosidad de los chicos es dar una vuelta en la Línea de Tranvías Históricos en el barrio porteño de Caballito. La posibilidad de viajar al pasado, a una Buenos Aires casi olvidada, les resulta muy atractiva a los más pequeños. El servicio es operado y mantenido ad honorem por los miembros de la Asociación Amigos del Tranvía. Cada 20 minutos sale uno desde la única parada de la línea, ubicada en Emilio Mitre al 500, los sábados y feriados, de 17 a 20.30 Los domingos hay doble turno: de 10 a 13 y de 17 a 20.30. "Son trece tranvías recuperados. Somos colaboradores en la causa, y concebimos la Asociación como una entidad que vive aportando a la comunidad, con actividades culturales y recreativas. Es lindo venir con toda la familia", invitan los organizadores.
EL ZOO
Un clásico paseo porteño es el Jardín Zoológico de Buenos Aires. "Acá se ve la naturaleza en compañía de los animales más extraordinarios. Los chicos pueden explorar y aprender teniendo contacto con sus animales favoritos", señala Ana María Pirra, gerente de Relaciones Institucionales y Prensa. El predio cuenta con 89 especies de mamíferos, 49 de reptiles y 175 de aves, superando un total de 2.500 animales. Pirra señala que los preferidos por los más pequeños son los tigres blancos, los osos polares, los elefantes, las jirafas y los monos. "Sin embargo, les enseñamos sobre animales autóctonos como jaguaretés y tapires. De hecho tenemos charlas explicativas hechas por especialistas. Una opción muy interesante pero para chicos más grandes -y también muy disfrutada por adultos solos- es el Zoológico de Noche, donde se observa el comportamiento nocturno de los animales", explica.
Entre los nuevos atractivos del Zoo se destaca la única pareja de leones blancos de la Argentina. "Este animal legendario, que es muy raro de encontrar en la naturaleza, eligió como único lugar en la Tierra para vivir Timbavati, en Sudáfrica. Esta imponente pareja de leones blancos tiene cuatro años y nacieron en Pretoria (Sudáfrica)", explica Pirra.
Otro de las novedades es la flamante casa de la pareja de osos polares. Los visitantes podrán observar cara a cara cómo estos ejemplares nadan o devoran alimentos suministrados delante del público a través de una vista subacuática.
Por otra parte, el Zoo ofrece una colonia de vacaciones, coordinada por profesores y cuidadores. "Los chicos alternan actividades recreativas con safaris por el parque, el reptilario, el Rainforest y lugares secretos a los que no se accede cuando vienen de paseo", dice Pirra. Está pensada para niños de 3 a 12 años, divididos en grupos por edades y a cargo de personal especializado. "Hay chicos que hoy tienen 12 años y vienen desde los cinco años", señala. Por una semana, cuesta $310 y por mes, $1.000. Funciona de 9 a 13.
OPCIONES VERDES
Para chicos que amen la naturaleza y quieran investigar, el Jardín Botánico de Buenos Aires es, sin duda, "la" elección para estas vacaciones. Una de las opciones más interesantes sucede los sábados a las 15. Se trata de la actividad "Descubrí el Jardín jugando", destinada a niños de 6 a 9 años. La propuesta es "resolver acertijos, encontrar insectos, descubrir las texturas de las plantas e imitar el canto de los pájaros, todo coordinado por Don Luis, el jardinero cascarrabias".
También los sábados pero de 17 a 18.30 funciona la Biblioteca Infantil de la Naturaleza, "un espacio para leer, aprender y disfrutar". Los niños escuchan cuentos de flores, plantas, abejas, grillos, sapos y hormigas y se los invita a construir sus propias historias jugando y dibujando.
Destinada a chicos de 6 a 12 años, los martes y jueves de 9.45 a 11.30, funciona el Taller de huerta. Es la única actividad del Botánico que requiere inscripción previa.
Las propuestas son todas gratuitas y se puede obtener mayor información en www.jardinbotanico.buenosaires.gob.ar.
Siguiendo con la "onda verde", otro lugar recomendable es la Reserva Ecológica Costanera Sur, un área donde se protege la naturaleza y que puede ser disfrutada de diversas maneras. "Es ideal para observar los animales, sin olvidar a los insectos, escuchar sus sonidos, descubrirlos entre la vegetación, además de ver la variada vegetación. Los chicos vienen directamente con las familias", señala Lorena, una de las biólogas asesoras del espacio que, entre otras actividades, suele acompañar a los guías, sobre todo los fines de semana cuando se junta mucho público. Según datos oficiales, en el predio se avistaron al menos unas 250 especies de aves, 9 de anfibios, 23 de reptiles, 10 de mamíferos, y 50 de mariposas.
Hay dos horarios de visitas guiadas, 9.30 y 16, los sábados, domingos y feriados. La bióloga señala que por lo general a los chicos les atraen más los animales que las plantas, "pero también se los trata de adentrar en todo lo referente a la vegetación", aclara. Y pide que aquellos que vayan, lo hagan con gorro, agua, protector solar y repelente. El paseo es totalmente gratuito.
BOTÁNICA Y CULTURA
En pleno Palermo, justo en la esquina de Figueroa Alcorta y Casares, todos los días de 10 a 18 está abierto el Jardín Japonés, una buena opción para enseñarles a los chicos algo de botánica y adentrarlos en las diferencias culturales. Se puede dar de comer a los enormes peces de colores y pasear por los puentes y jardines recientemente parquizados.
"Si bien no tenemos actividades dedicadas solamente a los niños, sí hay mucho para compartir en familia", señala Nancy Itukazu, una de las encargadas de Comunicación del predio. Al respecto, señala el origami -el arte de plegar papel- que es "muy difrutado por los más pequeños". "También tenemos el toque de campana y purificación, una tradición milenaria japonesa para pedir buenos augurios. Nuestras actividades cambian cada fin de semana y es bueno que consulten la página web www.jardinjapones.org.ar/ donde van a encontrar toda la información".
Sea el Zoo y sus animales exóticos; el Botánico, el Jardín Japonés o la Reserva con sus miles de plantas; o el tranvía y su viaje al pasado, lo cierto es que opciones para Ana y sus tres chicos curiosos no faltan en la Ciudad.
El buen tiempo llegó, las vacaciones ya son una realidad, ahora sólo falta salir a pasear.
DZ/LR
Juan Carlos Antón Redacción Z